¡Catatortillas en la tele!

¡Catatortillas en la tele!

¡Catatortillas en la tele!

La tortilla de patata mola tantísimo que la tele ha llevado a tu humilde Catatortillas al programa de la 1 España Directo (45’45”). Puedes ver el reportaje en el que Sara Rancaño nos acompaña a mi y a otros locatis tortilletis por algunos de los locales tortilleros más majetes de Madrid. Ya sabes que yo soy de bares sencillos y de entrar a jugármela, pero en este caso fui a lo seguro con dos buenos pinchacos como son el de El Infinito y Cocina 34.

Catatortillas en España Directo

Catatortillas en España Directo

Me hubiera gustado enseñar más lugares y comer más tortillas, pero como ves no soy el único loco de este plato maravilloso y a cada uno nos gusta una cosa. ¡Tortilla sin fronteras! Por la paz, por la fraternidad, y porque está muy rica…

Pensarás: “¡pero qué poco sales y qué poco hablas!” Pero oveja que bala bocado que pierde hijo mío, eso ya lo sabes tú, y ese día me puse de tortilla fino fino… Además, si quieres saber dónde están los mejores pinchos de tortilla y como librarte de las trampas mortales ¡ya estás en el lugar indicado!

Soy el Catatortillas y estoy aquí por la justicia. Por los pinchos. Por el cachondeo.

Pincho de tortilla en Bar Cos (4’5 huevos)

Bar Cos Santander

Bar Cos Santander

Hoy te traigo un pincho de tortilla desde Santander, la Meca del pincho de tortilla. En concreto del Bar Cos, un nombre que en otras circunstancias nos haría creer que es una coña marinera, pero cuando ves el sitio por dentro y el mar desde la puerta todo tiene más sentido.

Ya sabes que cuando hablo de los pinchos de tortilla en Santander tiro a por la tortilla rellena, que es la especialidad de esa pequeña ciudad. En este caso la cata es de una especialidad dentro de otra, porque si allí las tortillas son una delicaté, el mundo raba tiene también lo suyo. Pero este pincho de tortilla no está relleno de rabas, sino de magano. Si has pensado “magano, magano me la agarra con la mano” te aplaudo y te entiendo, pero de todos modos te voy a dejar el enlace porque casi seguro no sabías lo que era. ¿A qué no? Pues eso.

¡Cuidado! Este pincho de tortilla puede hacer que te mudes a Santander dejando atrás familia, amigos, trabajo y pantalones de pitillo que nunca más podrás volverte a poner porque te los vas a querer comer todos. Partiendo de la base de que la tortilla está tremenda, el relleno de magano, ahora que ya sabes lo que es, te da la sensación de que te estás metiendo un chipirón encebollado en lo más hondo de tu ser. La textura es melosa y suave, con esos trocitos de patata que se mezclan con el magano y dan un sabor dulce y… jodo man, no puedo ni seguir. El tamaño está bien, y ten en cuenta que los pinchos rellenos normalmente son más contundentes que los de tortilla normal. Aun así querrás probar más de uno seguro.

A un paso del mar y con una decoración muy agradable, este sitio es una parada imprescindible si subes al norte para comer uno de sus pinchos. El precio de risa: 1´50 € por un pincho de tortilla que podrías poner en una camiseta y molar mucho.

¿Mi valoración?

Soy un cobarde pecador y no me atrevo a dar los cinco a ninguna tortilla de momento, así que los cuatro y medio están a punto de ser los nuevos cinco huevos. Por calidad, sabor, y por el sitio también, he de reconocer, se los lleva merecidamente.

Pincho de tortilla en Cocina 34 (4’5 huevos)

Cocina 34

Cocina 34

Si no llega a ser por una amigo no conozco el pincho de tortilla de Cocina 34, pero me llevó allí para tomar unos vermutes y sin él saberlo me hizo muy feliz ese día.

Es un bar/restaurante/casa de comidas que se esconde como un tesoro en el 34 de la calle Matín Vargas de Madrid. Y digo lo del tesoro porque las chicas que lo llevan cocinan que da gustito, y te ponen de tapas unas delicias que hacen que te olvides de tu madre, tu abuela y Ferrán Adriá cocinando en equipo. Un de las tapas fue un montadito de tortilla, y fue probarlo y echar a toda la gente del lugar para poder meditar sobre lo que estaba pasando en mi boca. Y pedirme un pincho entero, claro.

Este pincho de tortilla está simplemente delicioso. Ya está. El tamaño está bastante bien, y la clave para mi es que tiene el punto justo para que guste a cualquiera. Está jugoso pero sin llegar a estar deshecho, aunque sí deja una pizca de huevito en el plato para que puedas tirar de miga de pan y se te caiga una lagrimilla. La patata cortada en daditos cremosos y el sabor de la cebolla caramelizada, que es una especialidad, me hicieron volverme muy loco. Así que aprovechando que tienen comida para llevar… ¡me llevé una santa tortilla entera para mi casa! No me avergüenzo. Volvería a hacerlo.

El sitio es agradable, el precio muy razonable (2´75 € con café), las camareras son majas y te ponen tapazas. Qué más quieres.

¿Mi valoración?

Si no fuera porque estoy reservando los “cinco huevos” para el pincho de tortilla que me lleve al altar, este pincho de tortilla se los llevaba. No obstante le doy sus buenos cuatro huevos y medio bien merecidos. El sitio da buen rollo además.

Pincho de tortilla en Bianco Café (3’5 huevos)

Pincho de tortilla Bianco Café

Pincho de tortilla Bianco Café

El tipo de pincho de tortilla que amas o que odias. En Bianco Café hacen el pincho de tortilla meloso, suave, cremoso… y en definitiva poco hecho. A mi personalmente, cuando veo un pincho así, me dan ganas de vender el coche, dejar atrás trabajo y seres queridos, y consagrar mi vida a comerme este tipo de pinchos porque son muy muy sexys. Pero entiendo que no a todo el mundo le gusta comer su pincho con cuchara. Texturas aparte, está realmente bueno.

Este bar, restaurante, discoteque de la Calle Príncipe de Vergara de Madrid es un sitio agradable para desayunar, con música suave, una camarera muy amable que a la tercera vez que vas ya sabe lo que pides, y un precio totalmente razonable. El pincho con café cuesta 3€ y de tamaño no está mal, aunque es un poco más pequeño de lo normal. Si eres un hipster que pone filtros a sus fotos de tortillas mientras degustas una buena pipa con el mejor tabaco de Kentucky (ojo, no puedes fumar en el bar), este bar te va a gustar. Si no también. A mi me gusta.

¿Mi valoración?

Le pongo tres huevos y medio a este pincho de tortilla que me mira con amor. Su tamaño un poco reducido le deja a las puertas de los cuatro huevos, pero sin duda hay que probar el pincho Café Bianco si andas por la zona. Mira qué carita…

Pincho de tortilla en Bar El infinito (4 huevos)

Pincho de tortilla Bar El infinito

 

El pincho de tortilla de hoy lo encontramos en el Paseo de las Delicias 57 de Madrid. Un bar pequeño, destartalado, con una decoración y un colorido sólo para valientes, y en el que no entrarías motu proprio a no ser que la madre Natura te lo ordenara en ese mismo instante. Y sí, lo has adivinado, en ese caso tendrías serios problemas… Pero esto no es un blog de decoración o de interiorismo (puede que sean la misma cosa, yo qué se); esto es un blog de pinchos de tortilla. ¡El más genuino, duro y molón además! Por eso yo sí entré en este bar por mi cuenta y riesgo, y descubrí que en mi búsqueda del pincho perfecto que una pareja de chinos, que son los que llevan el local, hacen uno de los mejores pinchos de tortilla que he probado nunca. Mi sorpresa fue infinita, mi alegría fue infinita, y mi apertura de mente al ver lo internacional que puede ser mi amada tortilla de patata se ha hecho infinita.

Este pincho de tortilla tiene muy buen tamaño, una textura consistente pero cremosa, un sabor justo en su punto y un precio estupendo. Por 3 € te lo tomas con un café, y además puedes disfrutarlo pronto por la mañana, algo que no es tan habitual y que muchos madrugadores que despreciamos cualquier desayuno que no lleve un pincho de tortilla al lado del café agradecemos infinitamente. Otra cosa que es una tontería, pero que marca la diferencia, es que el bar tenga grifito de ese que te da el agua helada. En el Infinito, hay grifito.

En definitiva el Bar Infinito no es el sitio donde celebrar el bautizo de tu sobrino, pero sin duda es un sitio fantástico para comer tortilla de patata. La pareja que te atienden es maja además.

¿Mi valoración?

Este pincho de tortilla se merece cuatro huevos como cuatro soles. Por su sabor, su textura, su tamaño, su precio y su savoir faire es sin duda uno de los mejores pinchos que puedes probar en Madrid. ¡Y lo hacen unos chinos, macho! Son la leche…

Pincho de tortilla en Taberna El Txacoli (3 huevos)

pincho de tortilla

Pincho de tortilla Taberna El Txacoli

Este es uno de esos pinchos de tortilla que vas a buscar adrede. Tenía un par de horas muertas a mitad de tarde y estaba por el barrio Prosperidad de Madrid, así que me acerqué a la taberna El txacoli a ver qué pasaba con esa tortilla de bacalao tan famosa.

Siendo un local de cocina vasca estaba soñando con un pinchaco como está mandao, que además tenía más hambre que otra cosa, y sí pero no… Como ves el pincho que te ponen consiste más bien en un par de tostas sobre las que se pone la tortilla. De bacalao y pimientos, de sabor hay que decir que está muy muy buena, que al final es lo que cuenta. No es un pincho de tortilla de patata al uso, pero se nota perfectamente el bacalao y está muy jugosa sin llegar a gotear. Más finita que las tortillas de patata convencionales, y con una textura más cercana a la tortilla francesa que a la española.

Lo que sí goteó a base de bien es mi bolsillo, ya que por este pincho te van a cobrar como me cobraron a mi 4’10 €. Con la caña son cinco y pico, pero me pusieron una buena tapa, la verdad. El camarero muy majete además.Movie Fifty Shades Darker (2017)

¿Mi valoración?

Este pincho de tortilla está bueno y no tiene mal tamaño, pero por el precio que tiene y las expectativas que llevaba le voy a dar tres huevos. Tres y medio, venga. Una buena nota teniendo en cuenta que el máximo es cinco y que no doy los huevos así como así.

Pincho de tortilla en Cafetería Época (4’5 huevos)

pincho de tortilla

Pincho de tortilla Cafetería Época

Este pincho de tortilla de la Cafetería Época, en Santander, abre una nueva idem en Catatortillas: la de las tortillas del norte. Más que una nueva época es una nueva categoría, pero puedo decirte desde ya una cosa muy categórica, y es que en el norte la tortilla se hace mejor que en ningún otro sitio. Lógicamente estoy generalizando. Pero son mejores y punto.

En esta pequeña ciudad, de la que hablaré a menudo a partir de ahora, los bares se respetan más o menos por cómo de rica está la tortilla. No hablo de si está buena o no, ya que un pincho que esté malo es una sentencia en la bahía, sino si está mejor o no que en el sitio de al lado. Así se las gastan en el ghetto.

Otro punto a tener en cuenta es “de qué es la tortilla”. Partiendo de la base de que la tortilla se mima bastante, un factor para que te decantes por un pincho concreto o por un local determinado es que tengan esa especialidad que te hace salivar como gabete. Puedes elegir entre normal, chorizo, atún con mayonesa (un clásico) y morcilla.

El pincho que abre esta maravillosa y sensual categoría de pinchos de tortilla rellenos es el de morcilla de Burgos. Es un pincho jugoso, sin llegar a deshacerse, con un sabor suave a morcilla que no enmascara el de la patata y el huevo. El tamaño es muy muy majo, y el precio… El precio es lo mejor de todo, porque por 1’50 € te comes este pinchaco de tortilla que hace llorar a los veganos.

¿Mi valoración?

Si existiera la máquina de teletransporte iría varias veces al día a tener relaciones con los pinchos de tortilla de Santander. Es por esta perversión, por su calidad, su variedad y ¡qué coño, su precio! que este pincho de tortilla se merece todo mi amor, y cuatro huevos y medio. Creo que me estoy emocionando y le doy medio punto de más demasiado pronto, pero sólo soy un humano…

Pincho de tortilla en Bar Oronda (no hay huevos)

 

Oronda en Majadahonda detalle

Pincho de tortilla Bar Oronda

El madero donde aparcas el caballo, la barba de Clint Eastwood o este pincho de tortilla son sólo algunos lugares donde podrías encender una cerilla. Además de seco estaba más duro que el talón de un peregrino, y llevaba tanto tiempo en el plato que al camarero ya le trataba de tú. Por cierto que el camarero fue muy amable.

Fui a Majadahonda (Madrid) para uno de esos temas aburridos que no te apetecen un carajo. Era un día frío, con lluvia, con atasco. Un día de mierda. Para colmo me iban a hacer esperar un rato largo, así que decidí ir a tomar café y un pincho para hacer tiempo. Llegué al Bar Oronda por casualidad, y lo que podía haberme salvado la mañana me terminó de rematar.

He de decir que este no es un pincho trampa, ya que como se aprecia en el cruel primer plano que le hice al pincho se sabía a la primera que iba a darme un disgusto. Pero hay que estar a las duras y a las maduras, así que por la exagerada, injusta, desproporcionada y mecagüentodo cantidad de 3 € puedo decirte con conocimiento de causa: no-pidas-un-pincho-de-tortilla-en-este-sitio. Seguramente tengan otras cosas muy ricas, pero el pincho no lo pidas. No, tío. En serio, no.

Ah, el tamaño. Encima era grande el jodío…

¿Mi valoración?

Evidentemente no hay huevos para este pincho de tortilla. Ni de puntuación, ni huevos a comértelo. Me lo he comido yo que soy un profesional, pero tú no lo intentes en casa que se te hace bola.

Tortilla coreana de marisco en Restaurante Go Hyang Mat

tortilla coreana

Tortilla coreana de marisco Restaurante Go Hyang Mat

 

 

Esta es una de esas tortillas que no es tortilla tal y como lo entiende Catatortillas, pero que igualmente es una maravilla. Entre los muchos y deliciosos platos coreanos que sirven en el Restaurante Go Hyang Mat (Madrid) hay uno que lógicamente llamó mi atención: la tortilla coreana de marisco.

Como puedes ver en la receta huevos tiene pocos y patatas ninguna, así que parece más bien una especie de empanada que una tortilla. Pero que tampoco es una empanada, es como una cosa rara. Tiene una textura compacta pero esponjosa, nada grasienta y con auténtico sabor a marisco. Aunque la ración es realmente generosa no cae pesado al estómago, y es un buen entrante para luego pedir un par de platos. ¡Ojo con esto! Siempre que preguntes si así es suficiente te van a decir que no. ¡Pues ese es el momento de no pedir más! La verdad es que de cantidad el sitio te pone bien.

En cuanto al precio todos los platos andan más o menos en torno a los 9-11 €, menos los especiales que ya suben más. Además este es un restaurante coreano de verdad, así que tienes la opción de hacerte algunos platos a la plancha en la propia mesa. Vamos, que no estrenes camisa para ir a cenar porque luego vas a oler la mar de apetitoso.

En resumen, un sitio agradable, con un servicio muy amable, y una comida muy muy rica. Si tienes pensado llevarte a la gente para que lo vea reserva antes mejor.

 

Pincho de tortilla en Bar La Platera (4 huevos)

pincho de tortilla moratalaz

Pincho de tortilla Bar La platera

Este bar de la calle Camino de los vinateros 69, en Moratalaz (Madrid), fue ganador del “Primer premio de tortillas de Valdebernardo 2015”. Después de probarla y sin desmerecer al resto de concursantes, puedo afirmar que este pincho de tortilla lo merece.

Tiene un tamaño majo, de no quedarte con hambre. La textura es semi-hecha sin llegar a derramar huevo, con la patata deshecha hasta conseguir una sensación cremosa. El puntito de sal un poco subido y la base algo tostada terminan de darle el toque a este pincho de tortilla por el que nos cobrarán 2,40 €. He ido más de una vez y el pincho estaba siempre igual, o sea que por eso tranquilo que cuando vayas seguro que está igual de bueno.

Este es un pincho de tortilla de los que te alegran el día, así que si estás por Moratalaz no pierdas la ocasión de pasar por Bar La Platera y probar uno de los mejores pinchos de tortilla de la zona.

¿Mi valoración?

Le pongo cuatro huevos sobre cinco a la espera de descubrir nuevas maravillas, pero sin duda es uno de los grandes y en una revisión futura podría conseguir el punto que le falta para la perfección. ¡Está cojonuti!

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